No es necesario colocar muchos juguetes alrededor del bebé, ya que esto puede sobreestimular sus sentidos y dispersar su atención. Con dos o tres es suficiente. Es preferible variar los juguetes regularmente en función de las habilidades y el interés del bebé.
¿Pero entonces qué hacer con ellos? Aquí van algunas ideas:
Para los más pequeños, coloca el sonajero a unos 30 cm por encima de su boca y muévelo lentamente de derecha a izquierda para que tu bebé lo siga con la vista y coordine el movimiento ocular con la rotación de la cabeza.
También puedes hacer sonar el sonajero cerca de su oído y esperar a que se gire hacia la fuente sonora. ¡No dudes en felicitarlo!
Para estimular la exploración de los lados derecho e izquierdo, puedes colocar un sonajero justo por encima de su cabeza, en ligera diagonal. Tu bebé lo seguirá con la vista y realizará una torsión del tronco. Incluso puede que llegue a girarse sobre el vientre.
Antes de que tu bebé sepa gatear, no tiene sentido colocar el sonajero fuera de su alcance. Pero para fomentar la extensión lateral y el deseo de avanzar, te animamos a colocar el sonajero justo al límite de su espacio de alcance, es decir, aproximadamente a la distancia de su brazo estirado. Así colocado, tu bebé extenderá el brazo y todo su costado para intentar atraparlo.
A menudo se olvida, pero también se puede jugar con los pies del bebé, sobre todo cuando empieza a levantar las piernas enrollando la pelvis. Le encantará golpear el sonajero con los pies, lo que favorece la coordinación mano-pie.