Durante sus primeros meses de vida, tu bebé alterna entre vigilia y sueño de forma muy regular. Se despierta, come, necesita un cambio de pañal, un abrazo, el sonido de tu voz y se vuelve a dormir. En estos momentos, ¡puede dormir prácticamente en cualquier parte! El moisés te permite responder a sus necesidades de sueño mientras lo mantienes cerca gracias a su movilidad. Esto puede ser tranquilizador tanto para tu bebé como para ti.
Después, tu bebé se desarrolla y se despierta cada vez más, interesándose por el mundo que le rodea. Su sueño, al igual que todas sus habilidades, evolucionará.
El sueño consiste en una sucesión de ciclos, a menudo representados como un pequeño tren, compuesto por varios vagones que corresponden a las diferentes etapas del sueño. Al final de cada ciclo, puede producirse un despertar. Nosotros mismos, como adultos, nos despertamos varias veces durante la noche. La particularidad del sueño del bebé es que sus ciclos son mucho más cortos que los del adulto, lo que conlleva un número elevado de posibles despertares. La evolución del sueño es un largo proceso de maduración. Así, los ciclos de unos 50 minutos al nacer aumentarán progresivamente hasta durar entre 90 y 120 minutos hacia los 3 o 4 años. La composición de los ciclos también evoluciona durante los primeros años. Los despertares entre ciclos pueden ser muy breves, llamados microdespertares, o más largos y requerir tu intervención.
Responder a las llamadas de tu bebé refuerza su seguridad afectiva. Se sentirá seguro de tu presencia y disminuirá su necesidad de llamarte.
El sueño es una verdadera exploración, como deslizarse por un tobogán. Tu bebé necesita sentirse lo suficientemente seguro como para subir los escalones, llegar arriba, colocarse y finalmente deslizarse hasta detenerse sin caer. En cada etapa lo acompañas con tu mirada cálida, tus palabras de aliento y tu presencia tranquilizadora. Lo mismo ocurre con el sueño. Al estar presente durante el día y responder a sus necesidades de forma estable, coherente y previsible, permitirás que tu bebé tenga la confianza suficiente para explorar su sueño con serenidad.